
05/12/2008 | “Estas diferencias entre Porteños y Provincianos, solo pueden anidar en una mentalidad retrógrada y separatista que nada tiene que ver con el tipo de persona que nuestro deporte aporta todos los días a nuestra sociedad. Las componendas, las reuniones en lugares reservados para unos pocos donde se articula una forma de hacer política en el Rugby que nos hace mal a todos”, es parte de una nota que nos enviara Tito Fernández y reproducimos. Tercer Tiempo
La nota completa de Tito dice lo siguiente.
Mientras se sigan haciendo listas únicas todo seguirá así.
En lo personal, creo sinceramente que no es malo tener diferentes ideas , encolumnarse detrás de estas los dirigentes que estén convencido de ellas y presentar un proyecto.
Del otro lado, otros dirigentes con diferentes propuestas tan convencidos de estas, como aquellos de las otras y ponerlas a consideración de los que votan.
Una sola diferencia, tendría que haber con la forma de votar, esta tendría que ser "cantada" y de esta forma se evitarían de una vez y para siempre los malos entendidos y/o componendas entre las sombras que siempre existieron.
Aquella lista que logre más votos, los logrará por sus propuestas y por supuesto, deberá cumplirlas. De no hacerlo, pondrá en evidencia su falta de cumplimiento o su incapacidad para llevarlas adelante y llegado el tiempo y en otra votación con las mismas reglas se elegirá nuevamente premiando o castigando con el voto a quienes se propongan para dirigir cualquier Unión
¿Tan difícil es?
Las cosas que vienen pasando en las diferentes Uniones del País, aparentan tener el mismo origen; Pareciera ser, que las dirigencias funcionan de acuerdo a ciertos preceptos que nada tienen que ver con aquellos que se aprendieron, y se tratan de transmitir a diario en todo club cuando un chico cualquiera sea su edad y nivel deportivo, elige ingresar a este deporte. Lealtad, respeto, entrega, espíritu de cuerpo, convicción, nobleza y un sin fin de compromisos que hicieron este juego, sumamente diferente a todos.
Desde hace varios años, los compromisos en cuanto a respetar a ultranza estos preceptos por parte de una gran mayoría de la dirigencia han sido textualmente dejados de lado, esto fue llevando a una desjerarquización de las diferentes conducciones y con esta, se produjo lo mas temido en estos casos y es que muchos con capacidad notoria para ejercer la conducción prefirieron no participar o al menos no participar de acuerdo a las reglas impuestas por... vaya uno a saber que cabeza o cabezas retorcidas ( nunca estas cosas se logran en soledad) o tal vez con una ambición de poder un tanto desmedida o por que no, producto de algún trauma que vaya a saber uno como se inició.
La lista única, donde prevalecen los nombres o los acuerdos a escondidas por sobre las ideas, nos han privado desde hace mucho tiempo la posibilidad de discutir nada mas ni nada menos que precisamente de eso "LAS IDEAS" (tal vez un viejo recuerdo de la época de la dictadura).
Esta forma de evitar el cambio de opiniones y con ellas la posibilidad de generar una corriente verdaderamente nuestra sin distinción de Porteños o Provincianos, no ha hecho otra cosa que debilitarnos a todos por igual y por consiguiente a nuestro Rugby.
El Rugby cambió en los últimos años, en lo que no debería cambiar, es en los preceptos; aquellos que hoy mas que nunca deberíamos todos defender y si la dirigencia no está dispuesta a transmitirla con sus actos, en realidad..., cuesta creer que no se de cuenta de cuanto mal le están haciendo al juego propiamente dicho.
Poco a poco se van alejando de la verdadera esencia del Rugby, con su forma de acomodar los tantos para ellos y solo para ellos sin pensar que esto inexorablemente los llevará a la nada, es decir, a ostentar el poder pero sin poder ejercerlo transparentemente.
Esto por supuesto no pasa por si tendremos un juego profesional o amateur, lo lamentable es ver como dentro del amateurismo, se es capaz de hacer cualquier cosa y en lugar de enriquecer al profesionalismo con una dirigencia con mentalidad amateurmente eficaz, deterioramos nuestro amateurismo con acciones que francamente ni siquiera se hacen por dinero.
Es por eso, que sin dejar de reconocer las bondades del amateurismo tanto como las del profesionalismo, no se puede seriamente obviar que los intereses mezquinos que están abundando en estos tiempos, no hacen otra cosa que entorpecer aún mas una transición hacia otra forma de ver las estructuras, campeonatos y organización de nuestro Rugby; el que será mas temprano que tarde similar al resto del mundo y que únicamente la torpeza o mejor dicho, cierta pobreza intelectual nos atrasará no solo en ese camino, sino que desvirtuará la verdadera posibilidad de lograr entre todos un Rugby Argentino.
Estas diferencias, la de Porteños y Provincianos, solo pueden anidar en una mentalidad retrógrada y separatista que nada tiene que ver con el tipo de persona que nuestro deporte aporta todos los días a nuestra sociedad.
Las componendas, las reuniones en lugares reservados para unos pocos donde se articula una forma de hacer política en el Rugby que nos hace mal a todos y a la vez, refleja que en toda sociedad siempre existirán ovejas descarriadas, deben terminar de una vez y para siempre.
El Rugby tiene reglas escritas y no escritas que todos conocemos (al menos los que jugamos al Rugby) y deberíamos respetar; no hace falta ocultarse para desarrollar tal o cual estrategia para conducir la URBA, la UAR o cualquier otra Unión del País. Basta con recordar los preceptos que tanto se trata de inculcar a todo jugador de Rugby, actuar en consecuencia y a la vista de todos y verán como todo se torna mucho mas simple.
Los presidentes de los clubes tienen la responsabilidad de conocer al detalle las diferentes posiciones y votar según su buen saber y entender, a los dirigentes que mejor le hagan al Rugby, deben exigir estar informados con anterioridad y tiempo para discernir entre sus pares y no como hasta ahora se ha hecho en un sin fin de situaciones donde mágicamente aparecían las propuestas abaladas por algunos del mismo palo en el último segundo del último minuto.
Es hora que los hombres orgullosos de considerarse y ser considerados hombres de rugby por sus pares, dejen de lamentarse y de una vez por todas, comiencen a proponer ideas, primero en sus clubes y luego en sus respectivas uniones para de una vez y para siempre se le de en nuestro Rugby.
"AL CESAR LO QUE ES DEL CESAR Y A DIOS LO QUE ES DE DIOS"
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