lunes, 19 de enero de 2009

El Ninja


Montpellier está on fire. Justin Marshall plantó al DT en pleno partido y, además, el club está en rojo. ¿Qué está pasando? Fede Todeschini contó lo que sabe y, además, explicó por qué a Marshall le molestaba tanto jugar ante Toulouse con el partido definido. “De otro lado estaba Kelleher...”, tiró.
El apertura Federico Todeschini está tranquilo en su rosario natal, disfrutando de un período obligado de vacaciones. A fines de noviembre, el siempre bien predispuesto Ninja le había contado a Rugby Fun que, debido a una lesión en el hombro, iba a tener que pasar por el quirófano y, obviamente, estaría alejado de las canchas por unos tres meses.

Así que el rosarino armó las valijas y, el 25 de noviembre, llegó a sus pagos. Y ahí está, relajado, gozando de la compañía de su familia, que cada vez le reclama con mayor intensidad el hecho de que “los nietos estén tan lejos”. Pero a pesar de que ahora se encuentra desenchufado de la guinda, el número diez está al tanto de todos los problemas por los que está atravesando el Montpellier, su equipo francés. “Sé que hay un conflicto económico y político. Se fue un presidente y asumió otro (Philippe Deffins), pero éste último duró poco tiempo en el cargo porque declaró que las cuentas del club eran un desastre. El tema es que ahora Thierry Pérez, que se había ido a la Ligue Nationale de Rugby y que siempre negó lo que decía Deffins, va a regresar interinamente hasta que asuma otro presidente”, cuenta Todeschini, que volverá a Francia el 25 de este mes y que cree que recién en marzo podrá volver a jugar.
¿Pudiste hablar con alguien en estos días?

No, con nadie; no tuve ganas. Bah, sí, hablo muy seguido con el médico del club por cuestiones de mi rehabilitación, pero no conversé nada acerca de todo lo que se está publicando. Quizás esta semana le mando un mail a alguno de mis compañeros para que me meta en tema antes de mi regreso.

Pero el conflicto del dinero no es el único que tuvo en vilo al Montpellier. También hubo otro escándalo, que tuvo como protagonista al veterano neocelandés Justin Marshall. Repasemos. En la derrota por 34-0 ante el Toulouse, y faltando cinco minutos para que se acabe el encuentro, el DT del Montpellier no tuvo mejor idea que mandar a la cancha a Marshall, una vieja gloria de los All Blacks y que cuenta con 81 caps sobre su espalda. ¡Para qué! El número nueve se hizo el sordo y no se movió del banco de suplentes. ¿Conclusión? El club lo suspendió por una semana y el medio scrum, enojadísimo, firmó con el Saracens inglés. “Y… la verdad es que Marshall no estuvo tan errado. ¿Para qué lo vas a mandar a la cancha cuando el partido ya está definido y te estás comiendo una paliza? Lo que yo tengo entendido es que, luego de ese encuentro, Marshall tuvo una fuerte discusión con el entrenador, donde termina suspendido e inhabilitado para entrenar. Y, por este motivo, él le pide a su agente que lo cambie de equipo;, explica el Ninja, que además agrega una perlita: “lo que me parece que también le jodió a Justin fue el hecho que de que en el Toulouse estaba jugando Byron Kelleher, que siempre fue suplente suyo en los All Blacks. Parece que entre ellos existe una rivalidad muy grande y se nota que Marshall no se quiso exponer por sólo cinco minutos”.

Ninja, con todos estos problemas, sobre todos los políticos, ¿no te da fiaca volver?

Y… ya estamos acostumbrados. Hace ochos años que estamos de acá para allá.

Pero me confirmás que éste fue tu último “viaje de visita” a Rosario, ¿no? La próxima vez que te tomes el avión va a ser para quedarte...

-Carcajadas- No sé, te juro que no sé. Allá quieren que me quede un año más, pero yo quiero ver bien cómo estoy de la operación. Calculo que definiré mi futuro llegando al mes de junio, pero por ahora no sé qué voy a hacer.


Prensa rugbyfun
Fotos: Montpellier

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