miércoles, 7 de julio de 2010

El Tano Loffreda regresa a la UAR con toda su experiencia y capacidad. El desafío: captación, capacitación y desarrollo de nuevos jugadores.


En una etapa de cambios, Marcelo Loffreda será pieza clave en el desarrollo del rugby argentino.
Con lo que se viene en el futuro mediato y a largo plazo, la UAR requiere de las habilidades de este ingeniero metódico, ordenado, enfocado, fanático del juego y de Los Pumas. Si se toma como fecha (hipotética) de comienzo del Four Nations 2012 el 15 de julio (este año el Tres Naciones comienza el 11 de julio) faltan 738 días. Dos años. Y es mucho el trabajo que hay que realizar. Si bien Loffreda, hombre tan emparentado con el SIC como con Los Pumas, llega a una estructura ya armada, deberá hacerla más efectiva; mas útil a la captación, capacitación y desarrollo de los jugadores.

El Plan de Alto Rendimiento de la UAR nació el lunes 2 de febrero del 2009 cuando en la sección Pinazo del Belgrano Athletic comenzó un camino de ida. Esta era una exigencia del International Rugby Board que apostó en grande por el rugby argentino.

La UAR creció en los últimos años. En estructura, en seleccionados, en competencia, en staff. Respecto al juego, hay centros de alto rendimiento en cinco ciudades, todos tienen empleados y trabajan con jugadores en distintos niveles. El de Buenos Aires es el más importante. Hoy está en el anexo del San Isidro Club pero hace nueve días se anunció la donación de parte de la Municipalidad de Tigre de un predio de siete hectáreas para establecer el Centro Nacional de Alto Rendimiento.

Todavía no se sabe qué rol ocupará Loffreda en el desarrollo edilicio de lo que allí se construya, pero su experiencia como ingeniero será de suma ayuda. También su breve paso por el Leicester Tigers le permitirá aportar sus conocimientos para manejar las necesidades.

Loffreda llega sin tener que presentarse a los que estarán debajo; el rugby argentino y mundial lo conoce. Eso es positivo. No habrá derecho de piso por pagar. Arranca con el respeto general de la comunidad de rugby. Eso es importante.

Quiero estar cerca del juego, repitió. Es para lo que se lo necesita. Para que Los Pumas estén listos para el Four Nations; para que el papel en el Mundial 2011 -en 428 días- también sea altamente positivo (hoy, menos de un cuarto de final no será fácilmente digerible). Para que las futuras generaciones lleguen lo mejor preparadas posibles.

También era una exigencia del International Rugby Board que la UAR tuviera un Chief Executive Officer. Se hizo un arreglo intermedio al anunciar en agosto del 2008 el arribo de Guillermo Accame en el cargo de gerente general. Fueron menos de dos años en los que el rosarino intentó acomodarse al escenario del rugby doméstico. Uno que sigue dependiendo de los oficiales elegidos y amateurs para la mayoría de las decisiones. Esto es distinto a todas las grandes uniones del mundo ovalado.

Mientras afuera un CEO reporta los resultados de la gestión a los consejeros elegidos, acá no funciona así el sistema. Se viene un nuevo gerente general, que llegará con la confianza de la dirigencia. Viene del riñón de la dirigencia.

Al igual que Loffreda, deberá hacer un profundo análisis de dónde está parada la UAR y qué necesita para que la Unión esté lista para el ingreso al Four Nations. No es un trabajo menor.



Ámbito Financiero

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